Jani Dueñas, el envejecimiento y la incapacidad de escuchar.

Siendo muy honesto, lo que más esperaba del Festival de Viña eran las presentaciones de Stand Up de Felipe Avello y de Jani Dueñas. Creo que son los mejores representantes de ese género, y lo sigo sosteniendo. A pesar de lo que ocurrió hace un rato atrás. Jani Dueñas no hizo una buena elección de su rutina, por el tipo de escenario y el tipo de público. La introducción donde se presentó fue muy larga, y cuando dijo que era una voz de 31 minutos, faltó un guiño más claro a Patana, cosa que podría haberle ayudado.

Pero hay otros hechos que no deben ser soslayados:

1) A mi juicio, lo más relevante del stand up es que es una representación, no una sesión de “cuenta chistes”, por lo que lo importante es la historia global que se cuenta y no los remates al final de pequeñas historias;

2) La historia que Jani Dueñas obedecía al relato del envejecimiento y lo difícil que es ser mujer en nuestra sociedad y más aún “vieja”;

3) Una clave del stand up es que debe ser escuchado y aquí no hubo escucha, sino pifias y gritos que faltan el respeto al trabajo de una de las dos artistas chilenas que se presentan en este escenario; evidentemente, los nervios la terminaron conteniendo y haciendo poco agradable su permanencia en el escenario, con la dosis de morbo que esto genera;

4) Las comparaciones no pueden ser hechas, por ejemplo, con la presentación de anoche de Dino Gordillo y sus “chistes repetidos que causan risa igual”, sino con otras presentaciones: en mi opinión, la última rutina festivalera de Coco Legrand es un buen ejemplo de lo señalado, pues no causó la misma hilaridad de ocasiones anteriores, pero presentó un espectáculo contundente. Aquí no hubo contundencia, porque no hubo desarrollo y no hubo desarrollo porque no hubo escucha.

5) Las opciones sociales y políticas de un/a artista no deben ser una pared que nos impida escuchar. La evaluación del arte mide la correspodencia entre cosmovisión del artista y su discurso, y no sólo la lectura desde mi propia cosmovisión.

6) El tema del envejecimiento, que por lo visto hoy en el escenario de Viña no prende, es sumamente relevante de ser tenido en cuenta. Los viejos en Chile no viven la alegría que la palabra “jubilación” enuncia. Como diría mi bisabuela Francisca Rivera, “la vejez es sola, fea y hedionda”. Debemos pujar para que esa no siga siendo la realidad. Lo seguirá siendo si imponemos un tabú.

No deseo finalizar sin decir algo sobre el envejecimiento en la lógica de Facebook. Antes de que comenzara la presentación de Jani Dueñas repliqué en dicha red social una expresión de buenos deseos que había publicado en Twitter. En medio de la rutina, varias personas no sólo comentaron la rutina, desde sus diversos prismas -cosa que me parece respetable-, sino también se burlaron de lo que yo planteé. Esa vejez del corazón es tan lamentable como la representación trunca de Jani Dueñas. Y también surge de la incapacidad de escuchar o leer lo que se dice. 

Luis Pino Moyano.

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